
junio 30, 2009
junio 28, 2009
junio 27, 2009
Encuentros y Desencuentros


Transcurrieron los primeros minutos como preámbulo al coqueteo que sin testigos se hace tan evidente, nos encontrábamos los dos deseando que la situación fuera diferente y aunque fuera detrás de un monitor ahí estábamos los dos frente a frente sin saber que hacer con estas ganas que nos tenemos, ahí estaba él, recién duchado con su cabello aun mojado ahora un poco más largo, esa mirada penetrante que es capaz de dominarme, la sonrisa tranquila con un dejo de diablura, barba cerrada que me recorre en la dulce agonía y una playera que me moría por ver volar. De este lado yo con la mirada fija en él, mi baby doll de encaje y transparen


junio 25, 2009
Me vestiré para ti

Esta tarde al elegir mi ropa no haré otra cosa que pensar en ti, en tu mirada ansiosa cuando me tengas frente a ti, tus manos locas intentando colarse por debajo de mi falda, tus labios bajando por mi cuello, tus caricias moldeando mi pecho, tus dientes arrancando mi tanga, tus besos escribiendo versos y tu lengua dibujando mis senderos.
Quiero que dejes en mi cuerpo la huella de tus dedos, sentir el calor de tu aliento, olvidarme del mundo entero, regálame un momento eterno entre espasmos y jadeos.
junio 24, 2009
102!

Gracias a ti que has sido mi cómplice, a ti que me has confiado tus secretos, a ti que te has dejado tentar, a ti que sigues aquí en cada nueva aventura.
¿Te quedas conmigo en lo que está por venir?...
junio 23, 2009
Quiero ...TE

MirarTE - AbrazarTE - MimarTE
AcariciarTE - SeducirTE - DesnudarTE
SentirTE - BesarTE - LamerTE
SaborearTE - RecorrerTE - DevorarTE

junio 22, 2009
Me acordé de ti

Por la mañana al despertar

Durante la ducha te sentí

Usé el labial que te gusta

Incluso me vestí para ti

Al elegir mi ropa de cama estuviste ahí

No sabes lo que desee que estuvieras aquí
Y tu... en algún momento te acordaste de mi?
junio 21, 2009
junio 20, 2009
Ya sé porque me gustas
Me gustas porque dices la verdad
Me gustas porque me invitas a soñar
Me gustas porque tu voz me produce paz
Me gustas porque me haces sentir segura
Me gustas porque en tus brazos no importa nada más
Me gustas porque me apoyas
Me gustas porque confías en mí
Me gustas porque me desarmas
Me gustas porque me sorprendes
Me gustas porque me divierto contigo
Me gustas porque eres mi cómplice
Me gustas porque me haces pensar en ti
Me gustas porque me haces desatinar
Me gustas porque aprendo de ti
Me gustas porque me retas
Me gustas porque me haces desatinar
Me gustas porque aprendo de ti
Me gustas porque me retas
Me gustas porque son inolvidables los instantes junto a ti
Me gustas porque hueles rico
Me gustas porque tus besos me hacen al mundo olvidar
Me gustas porque me analizas
Me gustas porque me haces vibrar
Me gustas porque me analizas
Me gustas porque me haces vibrar
Me gustas porque tu mirada me domina
Me gustas porque tus manos descubren mis secretos
Me gustas porque tus palabras me alientan
Me gustas porque tus manos descubren mis secretos
Me gustas porque tus palabras me alientan
Me gustas porque te rindes a mis encantos
Me gustas porque entre tus brazos me veo pequeñita
Me gustas porque entre tus brazos me veo pequeñita
Me gustas porque intentas adivinar mis reacciones
Me gustas porque contigo puedo ser natural
Me gustas porque sabes como seducirme
Me gustas porque me haces temblar
Me gustas por todo eso y más
junio 18, 2009
junio 17, 2009
junio 16, 2009
Regalo de Navidad

En la calle se percibía el alboroto de la víspera de Navidad, el ir y venir de la gente con los preparativos de la cena, las apresuradas compras de última hora se podían observar a través de la ventana de la oficina, recién había terminado la hora de comer, se sentía un clima apacible en lo que a trabajo se refiere, al parecer la atención de toda la gente está en las compras y los pendientes de trabajo se hacen esperar, pasaba la hora de la comida pero todo seguía igual en tranquila soledad, algo de música para que el silencio no fuera tan ensordecedor, arreglando pendientes en la computadora de pronto un saludo se abrió -hacía poco mas de un mes que no hablábamos, la distancia cada vez se hace más grande y los encuentros mas difíciles- me preguntó dónde estaba y me dijo que probablemente me haría una visita, “¿Cuándo?” le pregunté, en “20 minutos mas o menos” respondió y se desconectó… cómo puede ser que
en dos segundos sea capaz de alterar de ese modo mi ritmo cardíaco?!… me sentía ansiosa, mi cuerpo temblaba, las manos me sudaban, mi corazón latía rápidamente, mi estómago se hacía nudo, no estaba segura de verlo pero deseaba con todas mis ganas que apareciera por esa puerta, aunque intentaba controlarme y prefería no hacerme demasiadas ilusiones, habían transcurrido los mas largos 20 minutos de mi vida, pensé que de nuevo no habría podido zafarse de algún compromiso, en fin, de pronto se asomó por la ventana y tocó la puerta, ahí estaba ¡por fin!, abrí de prisa, me sonrió y me lancé a su cuello besándolo con todas las ganas que m
e había guardado todo ese tiempo, me tomó de la cintura y me llevó despacio detrás del escritorio, me giró apretando mi espalda contra su pecho a tiempo que besaba mi cuello y colaba sus manos por debajo de mi blusa, desabrochó mi pantalón, una de sus manos se abría paso por debajo de mi panty en lo que me susurraba al oído que aun cuando no pudiéramos vernos yo seguía presente, podía sentir su deseo, cierta parte de su cuerpo parecía tener vida propia, me llevó hasta el baño y me puso contra la pared, bajó mi pantalón y hundió su lengua entre mis piernas acariciando simultáneamente mis senos, el calor y la humedad no se hicieron esperar pudo beberse mi esencia… a prisa quité su pantalón y me monté sobre él, cual amazona cabalgué por su hombría sintiendo como llenaba mi ser, mordiendo sus labios, s
aboreando su lengua, veía ese gesto de placer que tan grabado ha quedado en mi mente, escuchaba su respiración entrecortada y el pulso a tope, cerraba sus ojos con fuerza, podía ver como su excitación iba creciendo y podía sentir su furia dentro en cada arqueo de su cadera, un gemido apagó el silencio y sin fuerza quedó tendido me derrumbé sobre él mientras acariciaba mi espalda y probaba de nuevo sus dulces labios… este año mi regalo llegó por adelantado… ¿Quién dice que Santa Claus no existe?.



junio 15, 2009
junio 14, 2009
Once

Ningún padre de la iglesia
ha sabido explicar
por qué no existe
un mandamiento once
que ordene a la mujer
no codiciar al hombre
de su prójima.
ha sabido explicar
por qué no existe
un mandamiento once
que ordene a la mujer
no codiciar al hombre
de su prójima.
Mario Benedetti
junio 13, 2009
junio 11, 2009
junio 10, 2009
Me...
me deleita ser la causa de ese fervor,
me incita que pidas más,
me seduce tu forma de recorrerme,
me provoca que tiemble tu voz,
me estimula que me quieras ver,
me enloquece que desees sentirme,
me pervierte tu lengua ardiente,
me envicia que en ese momento no haya mas que esta necesidad,
me embelesa escuchártelo decir,
me desquicia como muerdes tu labio inferior,
me excita que me retes,
me encanta que busques mi mirada al terminar,
me alienta sentir que lo disfrutas,
me estremece ver que te retuerces de placer,
me llena que al partir expreses que fuiste quien mas lo disfrutó,
me entusiasma que me recuerdes en un momento de soledad,
me satisface que te recorras con tus manos imaginando que soy yo.

junio 07, 2009
De viaje por la ilusión (Cont...)
Después de tantos mimos y caricias me negaba a salir de la cama, te pusiste de pie no sin antes darme un beso y
te dirigiste a la ducha, minutos después te seguí... cuando entré al baño ya tenías la tina lista, me diste la mano ayudándome a entrar y me seguiste sentándote detrás de mi colocando tus piernas a mis costados, me enjabonaste la espalda dando un ligero masaje, tallaste mis brazos mientras yo acariciaba tus piernas, acariciaste el dorso de mis manos para después entretenerte en mis muslos, subiste tocando cada parte de mi cuerpo, acariciabas mis senos con cuidado mientras besabas mi cuello, mis manos buscaban tu virilidad, empecé tocándote despacio siguiendo el ritmo de tus caricias, bajaste por el centro de mi pecho deslizando tu dedo hasta llegar a mi clítoris, lo recorriste suavemente, lo tocaste
despacio encontrando la entrada de mi vagina, repitiendo el mismo movimiento, incrementando poco a poco la intensidad, mis manos se aferraban a ti apretando tu miembro con fuerza de pronto hundiste tus dedos en mi provocando un estremecimiento, tus movimientos hacían que mi cuerpo se erizara, mi respiración entrecortada y tus jadeos en mi oído eran el aviso de lo que estaba por venir, cerré mis piernas para no dejarte salir mientras me retorcía de placer... dejé caer mi cabeza sobre tu hombro buscando tus labios... un paseo por la playa, la visita a conocer a tus padres fueron el cierre del maravilloso día.


junio 05, 2009
De viaje por la ilusión

Aun recuerdo como hubiera sido el día de ayer aquella primera vez, no olvido cuan nerviosa me sentía, me encontraba en una ciudad desconocida y mis ilusiones dentro de una maleta, después de mil contratiempos estaba allí delante de ti, tu beso me hizo olvidarme de todo, sentir tus brazos rodeando mi cintura hacían que todo valiera la pena, salimos de ahí directo al hotel, pasamos a la habitación y te sentaste en una de las sillas tomándome de la cintura para que me acomodara sobre tu pierna, nos besamos tiernamente... ven recuéstate un r
ato dijiste llevándome hacia la cama, me senté en la orilla y te arrodillaste para quitar mis zapatos, me besaste de nuevo tratándo de convencerme de que durmiera un poco, ¡¿dormir?! el tiempo era contado lo único que quería era estar contigo sin desperdiciar ni un segundo, no pensaba perderlo durmiendo! En lo que tratabas de cónvencerme de que me pusiera cómoda para dormir empezaste a desvestirme poco a poco con besos pausados, me resistía un poco retirándote las manos, pero la verdad es que deseaba tanto que lo hicieras que no pude resistirme por mucho tiempo... Me recostaste sobre la cama y empezaste a recorrer todo mi cuerpo con delicadas caricias, iniciaste en mis pies, subiste despacio por mis p
iernas, tocaste mis costados hasta llegar a mis hombros, pasaste tus dedos llendo por mi cuello bajaste lenta muy lentamente llegando a mis senos, apenas los tocabas con la palma de tu mano con toda la ternura para mimarlos, te detuviste ahí por un largo rato, no quería apartar mi mirada de ti pero las sensaciones que me provocabas eran tan placenteras que no podía evitar cerrar los ojos por instantes, rondaste por mi vientre hasta llegar a mi púbis, tus dedos delicados iniciaron el recorrido hacia mis adentros, entre mimos y dulces caricias un gemido rompió
el silencio de la habitación y un temblor recorrió todo mi cuerpo, mientras tu no perdías detalle de cada una de mis reacciones, te recostaste a mi lado y me tomaste entre tus brazos, perdí la noción del tiempo hasta que dijiste es hora de tomar un baño, ánda vamos, tienes que comer algo y quiero llevarte a conocer la ciudad...




Suscribirse a:
Entradas (Atom)