Esta mañana me vestí pensando en él, elegí mi liguero favorito como si lo
pudiera ver.
Toda la tarde estuvimos mensajeándonos, la adrenalina de saberlo cerca
tenía mi cuerpo inquieto, saber que quizá si la suerte estaba de mi lado esta
vez podríamos encontrarnos en el camino, pero fue mejor aún… De pronto estábamos
ahí sentados en medio de la gente intercambiando miradas cómplices deseando que
todos desaparecieran, hablando de cualquier cosa pero los ojos decían algo
distinto, apenas un beso en la mejilla para saludarnos y los labios titubearon
al sentirse cerca. Finalmente pudimos salir de ahí, apenas entramos al carro
sus labios buscaron los míos, acarició mi rostro, besó mi frente, se acercó a mi cuello con un
dulce beso se adueñó de mi lunar, mis dedos recorrían su cuello, hace varios
encuentros que no me miraba de “esa” manera, hace tiempo que no me hacía sentir
así, sus besos esta vez fueron como los de antes, como aquellas primeras veces,
cuando había más tiempo para la ternura antes de la pasión y palabras
susurradas al oído, cuando me hacía sentir como una niña mimada al sentarme
sobre sus piernas, en su mirada había algo de nostalgia y mucho de deseo, el
camino se hizo corto, el reloj avanza rápido cuando estoy con él, las caricias furtivas
en cada alto tienen el sabor más dulce, sus manos frías tomando las mías producen
una descarga eléctrica en mi cuerpo y cuando se marcha su aroma se queda
conmigo; no importa el sitio donde este mientras sea con él, me tendría sin
cuidado atravesar la ciudad por un rato en su compañía porque es mi dosis de
tranquilidad en estos altibajos que últimamente se presentan en mi vida, porque
es divertido estar con él, porque logra hacerme sonreír con su sola presencia, porque
me gusta el cosquilleo me recorre al sentirlo cerca, porque me gusta la forma
en la que me besa y saber que me desea, me gusta saber que está ahí.
♬Porque puedo acortar de tu distancia a la mia arrebatándote un beso♬
Hoy por mas que intento distraer mi mente en otros asuntos no puedo evitar las ganas de querer sentirte entre mis labios, trato de concentrarme en algo más pero no me es posible y vuelvo a esa fantasía que siempre he tenido… tú sentado en la silla de tu escritorio mientras yo me acomodo ahorcadas sobre ti tomándote la cara con mis manos y te beso desesperadamente, recorro tu cuello con mi lengua, me escondo debajo del escritorio sin apartar mi mirada viciosa de la tuya con forme voy bajando el cierre de tu pantalón y me encuentro con tus ganas justo como en aquella imagen que me regalaste, voy enredándolas con mi lengua, recorriéndote centímetro a centímetro, me deleito con tu aroma, tu sabor, devorándote entero y tus dedos se enredan en mi cabello por detrás de mi oreja y no dejas de observarme, tus labios se entreabren tratando de mantener la respiración, alguna palabra logra escaparse de ellos, pero yo estoy demasiado ocupada para responder, tengo una mejor manera de hacerlo, me gusta ver el placer que se dibuja en tu rostro cuando te recorro, te lamo, te beso, te como, me gusta sentir como esparces tu esencia por mi lengua y la expresión de satisfacción en tu cara… hoy que estás tan cerca y a la vez tan lejos, ahora más lejos que nunca.
Que me agrada recostarme sobre tu brazo, que odio cuando tu cuerpo queda
lejos del mío después de un orgasmo, que me gusta observar la cicatriz del lado
derecho de tu boca, que a veces me desespera no poder mantenerte quieto más de
5 min., que detesto las despedidas frías, que me encanta verte sonreír, que extraño
un “hola, cómo está la princesa?” cuando me saludas, que me he quedado con las
ganas de bailar contigo, que hay cosas que me gustaría preguntarte pero no
estoy segura de querer saber la respuesta, que me gusta dibujar el borde de tus
labios con mi dedo, que me gusta que a pesar de todo no me abandones, que hay
días en los que te extraño más de lo que me gustaría, que es delicioso seguir
besándote todo cuando has caído rendido, que me gusta “esa” expresión de tu
rostro después del éxtasis, que te admiro, que cuando me dices “me vuelves
loco” me excitas más, que era mejor cuando de la nada eras tú quien empezaba a
coquetearme en nuestras conversaciones, que me pudo fascinar aquella vez que
llegaste por mi al trabajo sin avisar, que me hubiera gustado hacerte un striptease,
que sería divertido acompañarte en un viaje, que disfrutaría una tarde
recostada contigo en la cama sólo hablando, que aún cuando no me enamoré de ti
me faltas.
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La Mejor Manera De Librarse De La Tentación Es Caer En Ella
No soy perfecta, pero soy única
Premios y Agradecimientos
Un honor ser tomada en cuenta por ustedes. Gracias por acompañarme en cada aventura.
"Hay personas que nos hablan y ni las escuchamos; hay personas que nos hieren y no dejan ni cicatriz pero hay personas que simplemente aparecen en nuestra vida y nos marcan para siempre." -Cecília Meireles-