- Paso por ti
Sin dudar un instante respondí,
fue uno de esos mensajes que dividen el día en un antes y un después, me
despedí de los asistentes a la reunión en la que me encontraba y salí a su
encuentro, subió a mi automóvil y me saludó con un beso, no atiné a decir mucho
en el camino, los pensamientos se me nublan, entró a la habitación sin mí,
entré detrás de él, me tomó por la cintura y besó mi cuello, mi mano le
acariciaba la mejilla buscando el roce de su barba, dio dos pasos hacia atrás y
lascivamente me recorrió con la mirada, se sentó en un sillón y me monté sobre
él rodeando su cuello con mis manos en un beso desenfrenado, la ropa estorba,
no tarda mucho en estar esparcida por el suelo, la cama nos espera, entre besos
y caricias me coloca sobre él, nuestras lenguas se comunican bien, busco su
mirada, besa mis senos como si la vida dependiera de ello, me muevo despacio
rozando mi piel con la suya, recorre lentamente mi espina dorsal mi piel se
eriza, amo cuando hace eso, voy bajando lentamente por su pecho lo mordisqueo
un poco lo lamo mis manos rondan por sus muslos, apenas lo toco con mi lengua
empuja mi cabeza quiere estar entre mis labios, me gusta, mi lengua lo saborea
entra y sale de mi boca en movimientos rápidos, se arquea, gime… le doy la
espalda y lo cabalgo, despacio primero, siento una nalgada para que apure el
ritmo, me aprieta, lo aprieto, me llena, lo mojo con mi esencia que se escurre
un espasmo tras otro, mis piernas tiemblan, se tensa, su respiración se agita, me
nalguea, gime, baña mi espalda… caigo rendida con los labios mojados y la boca
seca, él apenas puede mantener los ojos abiertos, lo tomo de la mano y me
acaricia, beso su hombro y me acomodo sobre él.

Me gusta cuando piensa en mí y
aparece cuando menos lo espero, haciendo que mis latidos se aceleren, me gusta
esa forma que tiene de mirarme que provoca mi risa nerviosa, que me dé un
abrazo apretado antes de salir del cuarto, me gusta que cuando vamos camino de
regreso tome mi mano, notarlo relajado, esa sonrisa que me da la calma y que
después del beso de despedida parado en la puerta del auto me envíe un beso… me
gusta él, con todo lo que implica, con sus riesgos y sus consecuencias.