
Realmente estaba disfrutando ver como su cuerpo se retorcía, él podía notarlo en la expresión de mi rostro, me gusta provocarlo, llevarlo lento, desquiciarlo… pero no se iba a quedar atrás, se sentó y en un beso invirtió los papeles, tendida sobre la cama a su entera disposición, sus dedos caminaron despacio por todo mi cuerpo, su lengua fue probando cada pedazo de piel, jugueteó en mis senos, dibujó caricias sobre mi torso, mi vientre se preparaba para recibirlo, anduvo por mis muslos con paciencia, subió de nuevo a mi vientre que ansioso deseaba su llegada, cerré mis ojos, mi respiración se agitaba cada vez más, su lengua me hizo dar un salto cuando por fin pude sentirla entre las piernas, que deliciosa
sensación, no puedo evitar que una sonrisa se dibuje en mi rostro cada vez que ese instante viene de nuevo a mi memoria, lo sentía ir y venir una otra vez entre los labios, de arriba abajo su lengua escribiendo versos, un temblor recorría mi cuerpo cuando sus dedos me exploraban intentando descifrar mis secretos, me mordía los labios queriendo contener el aliento, sentía los pezones irguiéndose aún más, apretaba mi vientre delirando del placer que me estaba provocando…

Episodio 2